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Qué decir a alguien que pasa un mal momento | AEQUI

 

Qué decir a alguien que está pasando por un mal momento (y qué evitar)

Cuando alguien que quieres está pasando por un momento difícil, es normal no saber qué decir. Quizás tienes miedo de empeorar las cosas. Quizás quieres ayudar, pero no encuentras las palabras. O quizás terminas diciendo algo que parece pequeño, pero que puede hacer que la otra persona se sienta todavía más sola.

La buena noticia es que no necesitas tener las palabras perfectas para acompañar a alguien. Muchas veces, escuchar, validar y estar presente puede ser mucho más importante que encontrar una solución.

Primero: no necesitas arreglarlo todo

Cuando vemos sufrir a alguien, podemos sentir la necesidad de hacer algo inmediatamente: dar un consejo, buscar una solución, intentar distraerlo/a o decirle que todo va a estar bien.

Pero acompañar no siempre significa solucionar. A veces significa poder decir: “Estoy aquí contigo”. Y realmente quedarte.

¿Cómo acompañar a alguien en un momento difícil? Qué puedes decir

Estas son algunas formas de abrir espacio para que la otra persona se sienta escuchada, sin asumir lo que necesita:

“¿Quieres contarme qué está pasando?”

En lugar de asumir lo que la persona necesita, abres un espacio para que ella decida cuánto quiere compartir. No tienes que hacer muchas preguntas: una invitación sencilla puede ser suficiente.

“Tiene sentido que te sientas así.”

Validar no significa decir que todo lo que ocurre está bien. Significa reconocer que lo que la persona siente existe y merece ser escuchado.

“No tienes que pasar por esto solo/a.”

A veces no podemos cambiar la situación, pero sí podemos hacerle saber a la otra persona que no tiene que enfrentarla completamente sola.

“¿Qué necesitas de mí en este momento?”

No todas las personas necesitan lo mismo: hablar, compañía, ayuda con algo concreto o simplemente que alguien esté cerca. Preguntar es mejor que asumir.

“Podemos buscar ayuda juntos/as.”

Si notas que lo que está viviendo supera lo que puedes acompañar, no tienes que convertirte en su terapeuta. Puedes ayudarle a conectar con una persona de confianza o un profesional de salud mental.

 

 

Qué no decirle a alguien que está sufriendo

Hay frases que solemos decir con buena intención, pero que pueden hacer que la persona sienta que su experiencia está siendo minimizada.

“No pienses en eso.” → Prueba con: “¿Quieres contarme qué es lo que más te preocupa?”

“Todo va a estar bien.” → Prueba con: “No sé exactamente cómo va a ser, pero estoy aquí contigo.”

“Hay personas que están peor.” → Comparar el dolor no hace que desaparezca. Cada persona lo vive de forma diferente.

“Tienes que ser fuerte.” → Prueba con: “No tienes que poder con todo en este momento.”

“Eso está solo en tu cabeza.” → Prueba con: “Cuéntame un poco más sobre lo que estás sintiendo.”

“Yo sé exactamente cómo te sientes.” → Prueba con: “No sé exactamente cómo se siente para ti, pero quiero escucharte.”

¿Y si no sé qué decir?

Puedes decirlo: “No sé muy bien qué decirte, pero quiero estar aquí.” No tener una respuesta perfecta no significa que no puedas acompañar. De hecho, reconocerlo puede hacer que el encuentro sea mucho más honesto.

No necesitas convertir cada conversación en una sesión de terapia. Necesitas ser una persona disponible, respetuosa y presente.

Qué hacer si alguien habla de no querer vivir

Este punto requiere especial atención. Si alguien expresa que no quiere vivir, que quiere morir, que siente que no puede continuar o habla de hacerse daño, no ignores ni minimices lo que está diciendo.

Puedes preguntar de manera directa y tranquila qué está pensando, y ayudarle a buscar apoyo profesional y de emergencia cuando exista un riesgo inmediato. Preguntar directamente no significa ponerle esa idea en la cabeza: en una situación de riesgo inmediato, la prioridad es la seguridad y la atención urgente. No tienes que manejar una situación así solo/a.

Recurso de apoyo en Colombia

Línea 106 – Línea Nacional de Salud Mental del Ministerio de Salud y Protección Social: gratuita, disponible las 24 horas, los 7 días de la semana, desde cualquier celular o teléfono fijo.

 

Acompañar no significa tener todas las respuestas

Quizás nunca encuentres la frase perfecta, y está bien. Cuando alguien está pasando por un momento difícil, probablemente no necesita que llegues con todas las soluciones. Puede necesitar que:

escuches sin juzgar,

preguntes sin presionar,

valides sin minimizar,

y estés presente.

Y cuando sea necesario, que le ayudes a encontrar el apoyo que necesita.

Para recordar

A veces creemos que ayudar significa saber exactamente qué decir. Pero también podemos ayudar diciendo:

“Estoy aquí.”

“Te escucho.”

“¿Qué necesitas?”

“Busquemos ayuda juntos/as.”

No tienes que saber cómo solucionar lo que alguien está viviendo para hacerle sentir que no está solo/a.

 
Este contenido tiene un propósito educativo e informativo. No reemplaza la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la salud mental.

En AEQUI estamos para acompañarte

Si sientes que lo que estás viviendo —o lo que está viviendo alguien cercano a ti— es demasiado para manejarlo solo/a, pedir apoyo profesional también es una forma de cuidarse. No hay que esperar a estar al límite para hablar con alguien

En AEQUI encontrarás un espacio para ser escuchado/a, comprender lo que estás viviendo y encontrar herramientas para atravesarlo.

Conoce el proceso de acompañamiento psicológico de AEQUI. 

 

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